Políticas públicas para recuperar la capacidad funcional del Estado, ordenar el territorio y proteger el capital natural
El terremoto cambia el punto de partida
El 24 de junio de 2026, la reconstrucción de la infraestructura venezolana dejó de ser solo una agenda de transición y de largo plazo. El terremoto convirtió en una emergencia nacional lo que durante años había sido un proceso acumulativo de deterioro de los servicios, envejecimiento de los activos, pérdida de capacidades técnicas, mantenimiento diferido, desorden territorial y colapso institucional. El desastre no creó la fragilidad del país: la reveló, la concentró en el principal corredor urbano y logístico del centro norte costero y multiplicó sus costos humanos, económicos y fiscales. Desde ese momento, la reconstrucción nacional y la recuperación de La Guaira, Caracas, Miranda, Carabobo y los demás territorios afectados dejaron de ser problemas separables.
