Comunicado: El relanzamiento del proyecto integral Yacambú-Quíbor. Estado Lara

MAYO | 2022

ElGrupoOrinoco, de energía y ambiente, ha creído conveniente formular este pronunciamiento sobre el proyecto Yacambú-Quíbor, por tratarse de una ambiciosa iniciativa de desarrollo integral que de materializarse traería grandes beneficios económicos y sociales para el país en general y el estado Lara en particular. Sus objetivos principales son garantizar la seguridad hídrica de la conurbación Barquisimeto-Cabudare por los próximos 25 años y aumentar la superficie anual regada actualmente con pozos y lagunas de unas 4.500 hectáreas a unas 39.000 hectáreas.

Las obras de ingeniería más importantes son una presa de 160 metros de altura sobre el rio Yacambú (prácticamente concluida) y un túnel de 23 km de longitud (ya perforado, pero con problemas geológicos serios en sus sistemas de soporte, en dos de sus tramos, aunque solucionables).

Las obras de ingeniería del proyecto Yacambú-Quíbor tienen una historia de larga data: Fueron concebidas a mediados de la década de los años 60 y su construcción comenzó en 1973. A partir de esa fecha, el proyecto ha atravesado diferentes fases que han impedido su puesta en servicio hasta el día de hoy: períodos de intensa construcción –otros de parálisis–, cambios de contratistas e innumerables problemas constructivos, administrativos, legales y financieros.

Aunqueel proyecto se encuentraparalizado desde hace varios años, consideramos que es factible concluir las obras de ingeniería, pero para ello se necesitan cambios fundamentales en la formulación y conducción de las políticas públicas que han predominado en el país. En particular, hay que generar un ambiente propicio para la inversión privada y cambiar radicalmente el enfoque tradicional de financiamiento, ejecución y operación de proyectos de desarrollo.

Se requiere construir una tubería de aducción desde el portal de salida del túnel hasta la Planta de Potabilización Ciudad de Barquisimeto y una red de distribución del agua de regadío en la depresión de Quíbor en áreas que habría que identificar y sanear financiera y legalmente.

Cabe destacar que sin una fuente segura de agua, el desbalance hídrico en la zona continuará agravándose como consecuencia del cambio climático y por el aumento natural de la demanda de agua debido al incremento de población y actividades productivas.

Sin embargo, en el Grupo Orinoco consideramos que el proyecto integral de desarrollo Yacambú-Quíbor solo podría relanzarse después que se materialice un cambio fundamental de política pública en el país en el cual impere un ambiente de reglas claras con respeto al estado de derecho, a los contratos y la propiedad (precondiciones indispensables para atraer inversión privada en montos considerables).

Para culminar este proyecto (en el cual se ha invertido hasta el presente una suma cercana a los US$800 millones) habrá que solicitar un monto importante de recursos adicionales que solamente serán factibles en la medida que se avance en políticas públicas distintas a las actuales. Estaría planteado decidir si es factible retomarlo bajo algún esquema de alianza público-privado, tal como lo han hecho con éxito otros países de América Latina en condiciones hídricas y de suelo similares.

El Grupo Orinoco, de energía y ambiente, ha considerado oportuno emitir su opinión sobre este importante proyecto de desarrollo y ha llegado a la conclusión que su relanzamiento debería considerar lo siguiente:

  1. El proyecto de desarrollo integral podría ser factible para financiamiento internacional bajo condiciones de políticas públicas de pleno respeto al estado de derecho con una clara delimitación de las responsabilidades del Estado y del sector privado. 
  2. Deben actualizarse las premisas básicas del proyecto integral de desarrollo, especialmente las demandas de agua para abastecimiento de la población y para riego, incluyendo una evaluación de la eficiencia de uso actual, orientado a optimizar la infraestructura existente y su utilización, incorporando además la posibilidad de tratamiento y reúso de las aguas servidas y la explotación racional de las aguas subterráneas.
  3. El financiamiento de las obras inconclusas deberá considerar diferentes modalidades de participación del sector privado, como por ejemplo una asociación público-privada (APP). No obstante, en este caso será necesario legislar para que pueda ser atractivo para inversionistas bajo la figura de las APP, que actualmente no existe. 
  4. El financiamiento por parte de la modalidad público-privada señalada puede ser factible siempre que se emplee una formula apropiada para que los inversionistas recuperen su inversión con adecuadas garantías. Una fórmula podría ser la licitación de una concesión a 50 años de las aguas generadas por el proyecto, con base al menor precio que se cotice por metro cúbico de agua a la salida del portal del túnel en Quíbor. Los interesados en ese volumen de agua, tanto la empresa de acueducto (Hidrolara), como los potenciales regantes en el Valle de Quíbor, pagarían a la empresa concesionaria por el volumen de agua convenido de acuerdo con el monto del metro cubico determinado en la licitación, tal como se establecería en los contratos correspondientes.
  5. La culminación exitosa del proyecto de desarrollo integral Yacambú-Quíbor, demandará cambios institucionales y legales fundamentales, además de credibilidad para que las modalidades de financiamiento, ejecución y operación sean atractivas para que la iniciativa privada asuma el riesgo de inversión.
  6. Existen en la América Latina proyectos hidráulicos de similar complejidad que han sido ejecutados exitosamente a través de la participación público-privada.

El Grupo Orinoco considera que el proyecto integral de desarrollo Yacambú-Quíbor, podría relanzarse por las siguientes razones que se han ponderado detenidamente y siempre que se cumplan las condiciones arriba expuestas:

  1. El estado Lara constituye una entidad cuyo desarrollo está seriamente limitado por la escasez hídrica.
  2. El proyecto integral Yacambu-Quibor constituye la opción de abastecimiento hídrico más económico para uso humano, cuando se le compara con las otras alternativas existentes.
  3. El desarrollo del valle de Quíbor con irrigación generalizada aumentaría considerablemente su ya importante contribución a la satisfacción del déficit agroalimentario que tiene el país, formando parte de los escenarios post-rentismo petrolero con potencial para la generación de divisas provenientes de la exportación de productos agrícolas, a la par de fomentar un volumen importante de empleos directos e indirectos.

El Grupo Orinoco exhorta a los sectores y comunidades representativas del estado Lara y del país a pronunciarse y difundir la necesidad de relanzar el proyecto integral Yacambu-Quibor.

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